viernes, 28 de abril de 2017

ir a Nápoles y alrededores



Utilizando la típica frase de los furgoleros cuando fichan por uno de los llamados “equipos grandes”, he de decir que siempre había querido ir a Nápoles y alrededores. Me atraía tanto por cuestiones histórico-culturales (Pompeya y Herculano, la residencia de Tiberio en Capri, el Museo Arqueológico, el casco antiguo…) como por la leyenda de tener el alma tan llena de alegría y vitalidad como negra por la corrupción… bueno, y por la comida claro.

QUE VER Y HACER EN POMPEYA


Pompeya es una excursión estupenda desde Nápoles, ¿pero qué ver y hacer? ¿Cómo llegar? ¿Cuánto cuesta? Todo esto y más te contamos en este artículo.
Cuando la cima del volcán Vesuvio explotó llegó a lanzar más de 10.000 toneladas de rocas, lava y detritos por segundo! En pocas horas la mayor parte de la población de Pompeya murió asfixiada y la ciudad quedó sepultada bajo cenizas.

Lo mejor de Napoles


Si Roma es un museo al aire libre, Nápoles es un teatro bajo el cielo: Nápoles es color, es Vesuvio, es mar, es gente alegre, es cáos, es tráfico, es ruido, es folklore, es música, es pizza mmm la pizza de Nápoles!
“Vedi Napoli e muori” (Ve Napoles y muere) se suele decir… todavía no tengo muy claro si es porque es tan bonita que ya no te hace falta ver más o si es porque el riesgo de que te atropelle una moto con 3 personas sin casco es muy alto, pero una cosa es cierta: Nápoles no te dejará indiferente.
Si tienes la suerte de poder visitar la ciudad más colorida de Italia estas son las cosas que tienes que ver y hacer en Nápoles:

obras maestras museo Capodimonte de Nápoles

Entre las pinturas se pueden destacar: Rafael, Tiziano, Parmigianino, Bruguel el Viejo, El Griego, Ludovico, Agostino y Annibale Carracci, Artemisia Gentileschi, Bernardo Cavallino, Guido Reni, Simone Martini, De Ribera, Francesco Solimena, Domenico Morelli, Philip palacios, Andrea Vaccaro y especialmente Caravaggio y Luca Giordano

 La «Flagelación» de Caravaggio, la «Anunciación» y «Dánae» de Tiziano, «Muchacho encendiendo una candela» o «El soplón» de El Greco, «San Sebastián» de José de Ribera o «La Sagrada Familia con San Juanito» de Rafael

 Después de visitar el palacio, se puede pasear por el parque, que tiene una superficie de ciento veinte hectáreas y fue utilizado principalmente por los reyes para la caza y para la organización de los partidos, también disfruta de una vista inusual de la colina de Vomero y el castillo de San Telmo.

Residencia de los Borbones

El museo de Capodimonte está situado en el espléndido palacio real del mismo nombre, construido a partir de 1738 por Carlos III como lugar de acogida para la colección que le había regalado su madre, Isabel de Farnesio, segunda mujer de Felipe V. Fue la residencia histórica de los Borbones en Nápoles y luego de los Bonaparte y los Saboya, en una zona de bosques con caza. Nadie podía imaginarse que tal paraíso de la naturaleza un día se convertiría en un grave problema ambiental.


El Museo de Capodimonte de Nápoles, al sur de Italia, presentó hoy los dos cuadros del pintor holandés Vincent Van Gogh que fueron robados en 2002 y recuperados en Italia en 2016, y que se exhibirán en este museo italiano hasta finales de febrero."Estamos mucho más que encantados de que estas dos obras de Vicent Van Gogh sean presentadas aquí, en el Museo de Capodimonte, en la región en la que han sido encontradas para festejar su recuperación y también como gesto de inmensa gratitud con todos aquellos que hicieron lo impensable realidad", afirmó hoy en rueda de prensa el director del Museo Van Gogh de Amsterdam, Axel Rüger.
Las dos obras son "La iglesia protestante de Noenen", fechada entre 1884 y 1885, y "La playa de Scheveningen al desatarse la tormenta", de 1882, y ambas se exhibirán hasta el 26 de febrero en este museo napolitano antes de emprender su viaje de vuelta al Museo Van Gogh de Ámsterdam.
Volverán, así, al museo del que fueron sustraídas el 7 de diciembre de 2002, "seguramente el día más oscuro de la historia del Museo Van Gogh", recordó Rüger.
Catorce años después, en septiembre de 2014, la Guardia de Finanzas italiana anunció la recuperación de estos dos cuadros en un local de Castellammare di Stabia (cerca de Nápoles, sur de Italia), en el curso de una operación contra el crimen organizado.

jueves, 27 de abril de 2017

Pozzuoli

 El ecomaterial Cemento Puzolánico CP40 es un aglomerante hidráulico, producido por la mezcla íntima de un material conocido como puzolana y cal hidratada, finamente molidos. Su fraguado es algo más lento que el del cemento Portland, pero tiene la ventaja de que va fijando lentamente la cal liberada en la hidratación del clinker en un proceso que se prolonga durante mucho tiempo, por lo que el cemento va ganando, con la edad, en resistencia tanto mecánica como química, superando en ambas al portland. Los aglomerantes cal-puzolana tienen su origen reconocido en las construcciones hechas por los romanos. Hoy en día se conservan aún las ruinas de los grandes edificios construidos con este material.

martes, 25 de abril de 2017

Obras maestras Capodimonti

--

La parábola de los ciegos
(en neerlandés, De parabel der blinden) es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo. Es un óleo sobre tabla, pintado en el año 1568. Mide 86 cm de alto y 154 cm de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo di Capodimonte de Nápoles, Italia. 

La pintura data de 1568, el año de la muerte de Pieter Bruegel el Viejo. No se sabe con exactitud cuándo nació, pero no debió de vivir más de 40 años.
Desde 1563 Bruegel, ya casado, vivía en Bruselas, el centro administrativo y del poder español, a cuyo imperio pertenecían las provincias de Flandes. Un año antes de que Bruegel pintara la Parábola de los ciegos, el duque de Alba había llegado allí con sus tropas: por orden del rey de España, para eliminar a todos los herejes de la zona (calvinistas, luteranos y anabaptistas) y a todo aquel que se opusiera a la autoridad española.

lunes, 24 de abril de 2017

CAMPANIA >artecard

La tarjeta que le da acceso a las culturas de arte y sitios en Nápoles y en toda la región de Campania (museos, arqueología, obras contemporáneas, lugares de arte sacro, recorridos subterráneos y teatros) y el uso del sistema de transporte público Unicocampania, para los tipos de tarjeta Eso incluye esta opción.
Plus: Entrada sin hacer cola, eventos especiales, descuentos y beneficios. 

3 giorni  32 €


Todo esto en una sola tarjeta!

gratuitamente i primi 2 siti in cui accedi, scegliendoli liberamente dall’elenco seguente, e usufruisci di una riduzione fino al 50% dal sito in poi:
Circuito Campi Flegrei




Circuito Caserta e Antica Capua


Circuito Paestum




Circuito Ravello

  • Villa Rufolo
  • Villa Cimbrone
  • Museo del Duomo
  • Auditorium
  • Scavi del Monastero della SS. Trinità



  • Le visite ai 3 siti Castel Sant’Elmo, Museo Duca di Martina e Museo Pignatelli Cortes valgono come un solo accesso.
  • Le visite ai 4 siti del circuito Campi Flegrei valgono come un solo accesso
  • Le visite ai siti di Oplontis, Stabia e Boscoreale valgono come un solo accesso
  • Le visite ai 5 siti del circuito Caserta e Antica Capua valgono come un solo accesso
  • Le visite ai 2 siti del circuito Paestum valgono come un solo accesso
  • "Città della Scienza" : Sito momentaneamente non accessibile al pubblico.
  • Le visite ai 5 siti del circuito Ravello valgono come un solo accesso

NAPOLI>artecard

NAPOLI    40 siti dall’archeologia al contemporaneo, dai luoghi di arte sacra ai percorsi sotterranei, dai parchi naturali ai teatri. Ordinaria   3 giorni   € 21.00

 gratuitamente i primi 3 siti in cui accedi, scegliendoli liberamente dal seguente elenco, e usufruisci di una riduzione fino al 50% dal 4° sito in poi:


  • Le visite ai 3 siti Castel Sant’Elmo, Museo Duca di Martina e Museo Pignatelli Cortes valgono come un solo accesso.
  • "Città della Scienza" : Sito momentaneamente non accessibile al pubblico.

Museo di Capodimonte

Museo CApodimonte



miércoles, 29 de marzo de 2017

«El mal napolitano»

La sífilis

Al parecer, esta enfermedad estalló bruscamente  de forma epidémica durante el sitio de Nápoles por el rey francés Carlos VIII (La campaña de Carlos finalizó con su entrada en Nápoles el 20 de febrero de 1495).

Desde Nápoles, la enfermedad barrió Europa a partir de 1495, con tasas de morbilidad y mortalidad elevadísimas.
 

Que las bubas vinieron de las Indias. Los de aquesta isla Española son todos bubosos, y como los españoles dormían con las indias, hinchiéronse luego de bubas, enfermedad pegajosísima y que atormenta con recios dolores. Sintiéndose atormentar y no mejorando, se volvieron muchos de ellos a España por sanar, y otros a negocios, los cuales pegaron su encubierta dolencia a muchas mujeres cortesanas, y ellas a muchos hombres que pasaron a Italia a la guerra de Nápoles en favor del rey don Fernando el Segundo contra franceses, y pegaron allá aquel su mal. En fin, que se les pegó a los franceses; y como fue a un mismo tiempo, pensaron ellos que se les pegó de italianos, y llamáronle mal napolitano. Los otros llamáronle mal francés, creyendo habérselo pegado franceses. Empero también hubo quien le llamó sarna española.
 Francisco López de Gómara (1511 – 1566) - Cronista de Indias 

El nombre «sífilis» fue creado por el cirujano (y poeta) veronés Girolamo Fracastoro en su poema épico latino Syphilis sive morbus gallicus (‘sífilis o la enfermedad francesa’) en 1530 (por Síphylus, un personaje de Las metamorfosis de Ovidio, que fue castigado por Apolo afectándole de la horrible enfermedad)

Nombres xenófobos
Las distintas denominaciones asumidas entre los siglos XV y XVII dan idea de la vasta extensión de la enfermedad, y de la costumbre de culpar de ella a los países vecinos.
  • En Italia, Alemania y Reino Unido se ha denominado «enfermedad francesa».
  • En Francia, desde la epidemia en el ejército francés en las guerras italianas, se le llamó «mal napolitano o enfermedad napolitana».
  • En Rusia, «enfermedad polaca».
  • En Polonia, «enfermedad alemana».
  • En los Países Bajos, Portugal y el Norte de África, «enfermedad española» o «enfermedad castellana».
  • En Turquía, «enfermedad cristiana».
  • En España, «morbus gallicus» («mal francés») o «morbo gálico» .
 Existen varias (tres) teorías respecto del origen de la sífilis, que generan debate en el campo de la antropología y la historiografía. La comunidad científica no se muestra unánime en la interpretación de los datos existentes y la controversia continúa al respecto. 

martes, 28 de febrero de 2017

el metro

Red  de Metro/Ferocarril
http://www.unicocampania.it/index.php?lang=it




El Metrò del Mare



http://www.metròdelmare.it/
 
El Metrò del Mare, un servicio de transbordadores que comunica los pueblos del golfo y de la costa Amalfitana, así como las islas de Ischia y Capri, es una tentadora alternativa para llegar al lado de la Costiera Amalfitana. Sin embargo, nada como subir hasta la localidad de Sant’Agata sui due Golfi y admirar, como su propio nombre indica, los dos golfos al mismo tiempo, el de Nápoles y el de Salerno. Luego, curva a curva, iremos bajando hasta la glamourosa Positano para comprarnos unas sandalias a medida, cruzarnos con algún famoso del cine y contemplar las islas de Li Galli, un pequeño archipiélago que fue propiedad del bailarín Rudolf Nureyev (1938-1993).



moverse


La vista del golfo de Nápoles es tan bella que los propios napolitanos, teniéndola todos los días, la definen como mozzafiato, es decir, que corta la respiración. 
De todas las cosas maravillosas de este golfo, hay algo que lo distingue de los demás: el Vesubio (1.281 m), el volcán prominente y solitario que gobierna el paisaje y la suerte de sus habitantes desde la Antigüedad. La panorámica entusiasma más todavía si se contempla desde el cráter, accesible por un camino desde la cota 1.000. Subir hasta el borde de la caldera conduce primero a través del Parque Nacional del Vesubio, recorriendo la ladera verde del monte Somma y pasando junto al observatorio vulcanológico más antiguo del mundo, que desde 1841 vigila el sueño del gigante.




A los pies del volcán se distingue la Circumvesuviana, la línea de tren que comunica Nápoles con el pueblo de Sorrento y que tiene parada en Pompeya (a 40 minutos)
Solo unos metros separan la estación de Pompei Scavi del recinto arqueológico, de manera que el visitante se encuentra inmerso en una ciudad del Imperio romano apenas unos minutos después de haber bajado del tren. Las horas transcurren sin prisa entre calles adoquinadas que conducen hasta templos y teatros, flanqueadas por comercios, villas de patios decorados con mosaicos, baños públicos, tabernas... Todo dispuesto como el día en que el Vesubio, en el año 79 d.C., lo cubrió bajo un manto de cenizas.


El golfo de Nápoles era una zona muy poblada y próspera en época romana, como demuestra la abundancia de villas nobles dentro y fuera de Pompeya. Las ruinas de Herculano y Oplontis – en las localidades de Ercolano y Torre Annunziata, respectivamente– maravillan por el refinamiento de sus mosaicos y frescos, en especial los de la Villa de Popea, en Oplontis.
Las vistas del golfo desde esta última sedujeron en 1737 al rey Carlos de Nápoles (Carlos III de España) de tal forma que decidió erigir allí una residencia estival, la Reggia di Portici, y comenzar un año después las excavaciones del sitio de Pompeya. Inspirados por el rey, muchos nobles napolitanos se construyeron magníficas villas que darían a la zona el nombre de Il Miglio d’Oro (la Milla de Oro). Los 122 palacios componen ahora un interesante itinerario para seguir los trabajos de los más importantes arquitectos italianos del XVIII, como Vanvitelli y Ferdinando Fuga.
La costa sorrentina
Al llegar a la península Sorrentina, la carretera sigue los pliegues de la montaña y se encarama sobre el mar. El panorama abarca el golfo de Nápoles, con la ciudad al fondo y el Vesubio emergiendo a la derecha. El primer pueblo que aparece en este tramo por la Costiera Sorrentina es Castellammare di Stabia, que conserva varios palacios del siglo XIX. Unos kilómetros más allá, en Vico Equense, podemos darnos nuestro primer baño en uno de los magníficos «lidos», como se llama en Italia a las playas privadas, o bien reservarse para los Bagni della Regina Giovanna, una cala semiescondida entre las rocas del cabo Sorrento.

Sorrento es conocido por su licor de limoncello (limón macerado en aguardiente) y también por su hotel Excelsior Vittoria, cuyos jardines y verandas asomadas al golfo de Nápoles han seducido a reyes, escritores y estrellas de Hollywood desde 1834.




El Metrò del Mare, un servicio de transbordadores que comunica los pueblos del golfo y de la costa Amalfitana, así como las islas de Ischia y Capri, es una tentadora alternativa para llegar al lado de la Costiera Amalfitana. Sin embargo, nada como subir hasta la localidad de Sant’Agata sui due Golfi y admirar, como su propio nombre indica, los dos golfos al mismo tiempo, el de Nápoles y el de Salerno. Luego, curva a curva, iremos bajando hasta la glamourosa Positano para comprarnos unas sandalias a medida, cruzarnos con algún famoso del cine y contemplar las islas de Li Galli, un pequeño archipiélago que fue propiedad del bailarín Rudolf Nureyev (1938-1993).

A diez kilómetros, en Praiano, la carretera se estrecha rumbo a Amalfi. De repente, aparece una vista asombrosa: una serpiente de curvas, terrazas con limoneros cubiertos con telas negras, rocas escarpadas llenas de vegetación, calas encajadas entre paredes de roca… A lo lejos, como en una atalaya, se erige el núcleo de Amalfi. Su importancia viene de lejos porque, ya entre los siglos IX y XI, fue una república marinera tan importante como la Serenissima de Venecia y la de Génova. El Duomo o Catedral, con su larga escalinata y su fachada a rayas, reconstruida en el xix y con algunas partes medievales, se ha convertido en uno de los emblemas artísticos de la región.
Los jardines de Parsifal

Muy cerca de Amalfi, a unos cinco kilómetros, se sitúa la escarpada Ravello. Esta población es conocida por su belleza de cuento y por el festival de música que celebra cada verano en los jardines de villa Rufolo, allí donde Richard Wagner se inspiró para recrear los jardines de Klingsor de su Parsifal y por donde los viajeros actuales pasean buscando el porqué de tanta belleza.


los pueblos del golfo y de la costa Amalfitana, así como las islas de Ischia y Capri, es una tentadora alternativa para llegar al lado de la Costiera Amalfitana. Sin embargo, nada como subir hasta la localidad de Sant’Agata sui due Golfi y admirar, como su propio nombre indica, los dos golfos al mismo tiempo, el de Nápoles y el de Salerno. Luego, curva a curva, iremos bajando hasta la glamourosa Positano para comprarnos unas sandalias a medida, cruzarnos con algún famoso del cine y contemplar las islas de Li Galli, un pequeño archipiélago que fue propiedad del bailarín Rudolf Nureyev (1938-1993).

A diez kilómetros, en Praiano, la carretera se estrecha rumbo a Amalfi. De repente, aparece una vista asombrosa: una serpiente de curvas, terrazas con limoneros cubiertos con telas negras, rocas escarpadas llenas de vegetación, calas encajadas entre paredes de roca… A lo lejos, como en una atalaya, se erige el núcleo de Amalfi. Su importancia viene de lejos porque, ya entre los siglos IX y XI, fue una república marinera tan importante como la Serenissima de Venecia y la de Génova. El Duomo o Catedral, con su larga escalinata y su fachada a rayas, reconstruida en el xix y con algunas partes medievales, se ha convertido en uno de los emblemas artísticos de la región.
Los jardines de Parsifal

Muy cerca de Amalfi, a unos cinco kilómetros, se sitúa la escarpada Ravello. Esta población es conocida por su belleza de cuento y por el festival de música que celebra cada verano en los jardines de villa Rufolo, allí donde Richard Wagner se inspiró para recrear los jardines de Klingsor de su Parsifal y por donde los viajeros actuales pasean buscando el porqué de tanta belleza.

El último tramo de la Costiera desciende hasta Cetara, un pueblito de pescadores donde se produce la colatura d’ alici, una salsa líquida que resulta de macerar las anchoas y que combina a las mil maravillas con un buen plato de pasta. La tradición culinaria de Cetara se complementa con la cerámica de Vietri, el último pueblo de la Costiera Amalfitana y el más cercano a Salerno. Sus jarrones y platos de flores, limones y animales decoran las casas de la región de Campania con colores brillantes que son como reflejos de la alegre luz de esta porción de Mediterráneo.
 




La autopisata A3 de Nápoles a Salerno pasa por Pompeya
la carretera 163 discurre  por la costaAmalfitana
TREN:
  • El Circumvesuviano recorre la península de Sorrento desde Nápoles;
  • la línea Nápoles-Salerno conecta con Pompeya y la Costa Amalfitana
(la tarjeta ArteCard ofrece transporte público gratuito)